Del Pacisi al Parchís: Historia de un juego viajero.(Torre Vitrina y Le Grand Verre)
Por Gloria Camino Segura, Zaragoza.
Una primera y aproximativa toma de contacto con un a colección de la envergadura y calado de la de
Gloria Camino Segura pone muy a la vista un evidente discernimiento: en el que en tras la atávica y muy humana costumbre de reunir toda clase de bienes se esconde, a grandes rasgos, dos tipos muy reconocibles: en primer lugar ?quizás por el impacto y grueso de su botín- nos toparíamos con la arquetípica figura del ?acumulador?, una suerte de Alí Babá de indiscriminada y voraz apetencia; un poquito más adentro, hacia el fondo de esa laberíntica gruta, paciente y estudioso Job en el vientre de la bestial ballena, vislumbraríamos fantásticamente a la luz de una humilde tea, la silueta de nuestro segundo personaje: el genuino y verdadero coleccionista.
El primer modelo liga su deseo, nerviosamente, a una mera y compulsiva adicción cuántica; de quién hoy hablamos, sin embargo, y por extensión a todos los coleccionistas auténticos, une indisolublemente esa febril pasión al desarrollo de su propia vida y, a través de la misma, se incita a recorrer los caminos que la perpetúan y desvelan.
Así, en todo ello, hay algo de azaroso y fascinante peregrinaje. Y es que la idea de viaje, como un perfume de exóticos y sugerentes matices, recorre y vertebra la compleja y apasionante idiosincrasia de esta colección.
El
Pacisi es un juego hindú; muy popular y milenario y de una gran belleza plástica. Su versión occidentalizada, el Parchís, ha sobrevivido y mantenido su esencia desde que por primera vez, en plena revolución industrial del siglo diecinueve, fuese patentado exitosamente por un norteamericano, genial y visionario;
John Hamilton.
Detrás de esas meritoria pervivencia ?frente a otras muchas imitaciones y derivados- alientan imperecedera y misteriosamente, una serie de arcanos mágicos.
Vislumbrarlos, sacarlos a la azul luz del día e intentar desvelarlos, comprometen todo el esfuerzo y sensibilidad de nuestra amiga Gloria y son la prueba fehaciente de cómo el coleccionismo se torna y debe tornarse en brillante e inimitable aventura.
Ese afán de circunscribir y acotar la
colección de un determinado objeto ?en el caso que ahora nos ocupa, el tablero de Parchís- en el curso de su evolutiva y procelosa historia hace que en un momento determinado, la adquisición de una postal de uno de los buques de la
Reina Victoria que retornaba las tropas a casa desde la remota e Imperial India y, en donde los soldados, presumiblemente, mataban el tiempo de tan larga travesía con interminables partidas de nuestro juego, se le antoje a Gloria de una mayor y más relevante significado que la posible incorporación de una pieza nueva.
Miles de pequeñas historias van conformando pacientemente la geometría
maestra de este damero legendario.
Amistades y contactos con gentes de los cinco continentes. Innumerables y arduas consultas en museos especializados, bibliotecas y otras fuentes documentales. Un cúmulo de rocambolescas -en muchos casos, divertidas- peripecias personales. Viajes peregrinos e incalculables visitas a ferias, rastros, almonedistas, anticuarios y toda suerte de pintorescos personajes, componen medular y periféricamente el día a día, los desvelos y alegrías, de esta animosa e infatigable exploradora.
De ahí que conversar con ella y descubrir de su mano lúdica, la enorme variedad y riqueza de su colección, sea realmente toda una delicia y una experiencia de lo más vital y enriquecedora.
La muestra que acogemos ahora tan orgullosamente en
El Coleccionista, dentro de las lógicas limitaciones que impone el espacio, ha intentado reflejar todo ésto. Aunar de la forma más expresivamente bella - con el criterio, la sensibilidad y la selección del propio coleccionista- un conjunto lo más representativo y carismático de la historia de tan viajero juego.
Como el final de tan excitante partida el objetivo es que cada participante y jugador llegue finalmente a casa. Y como en ella pueda sentirse, compartiendo entre todos nosotros, la finita aventura de sus vidas.
A los que todavía no lo han hecho volvemos desde aquí a emplazarlos. ¡Deprisa. Moved ficha!? Y pasaros por
El Coleccionista. La colección de Gloria se os revelará, a buen seguro, como un verdadero y exclusivo descubrimiento.
Para deleitarse y profundizar en la materia, Gloria nos recomienda algunos de sus libros y webs favoritas:
?Juegos de todo el mundo? ?Cómo construirlos, cómo jugarlos, sus orígenes-Frederic V. Grunfeld
Asociación UNICEF España
Editorial Edilan. Madrid 1978.
?A collector´s guide to Games and Puzzles?Caroline Goodfellow
?Gameboards of NorthAmerica?Bruce & Doranna Wendel
The Boardgame BookR. C. Bell
The Knapp Press Publishers
(distributed by The Viking Press, New York)
?Play the Game. The Book that you can play.?Compiled by Brian Love
Redbook. Los Angeles.
Web del Mundial de Parchís.