Artículo remitido por Carlos Cuchi, coleccionista de tableros de parchís y otros juegos de mesa, que se exponene en El Coleccionista a lo largo de todo el verano.DEL PACISI AL PARCHÍS. Historia de un juego viajeroEl objeto de nuestro coleccionismo es documentar la biografía del
juego del parchís, fundamentalmente a través de los tableros y de su reflejo social. La planificación de un coleccionismo semicerrado, como es el nuestro, requiere conocer profundamente el objeto, para conseguir, con un numero finito de piezas, responder de la forma mas significativa posible a cada una de las etapas y vicisitudes de la vida del parchís.
Cuando nos planteamos la colección, decidimos que fuera semicerrada por lo que supone de reto, de búsqueda, de aventura y de carácter multidisciplinar. Era la opción que mejor respondía a nuestras inquietudes. Descartamos el coleccionismo cerrado por considerarlo predecible y falto de sorpresas y descartamos el coleccionismo abierto por que nos gusta conocer los objetivos y poder fijar nuestros propios criterios .
Nuestro coleccionismo responde a un modelo semiestructurado a cual se han sumado muy queridos amigos y familiares. Nos han aportado piezas, documentos, testimonios, contactos o han transportado piezas de un continente a otro dentro de su reducido equipaje turista. Queremos dar las gracias a quienes han dedicado su ayuda a nuestras colección y a quienes han buscando y comprobado pistas y mas pistas en cualquier sitio y lugar. La colección se ha cimentado conceptualmente en viajes, museos, exposiciones, diccionarios, bibliotecas, librerías y sobretodo visitando a otros coleccionistas con otros modelos de actuación y de colección. En esta línea es fácil de entender que para nosotros puede ser mas interesante una referencia industrial del siglo XIX que una nueva pieza.
Uno de nuestros momentos más divertidos es cuando comentamos nuestras meteduras de pata al vivir nuestro coleccionismo. Todos los coleccionistas aprendemos de nuestras equivocaciones y nuestras estanterías están llenas y vacías de objetos por estas decisiones poco meditadas, es la cura de humildad necesaria para seguir hacia delante. Nuestro coleccionismo acabará cuando no disfrutemos con él, cuando otro objeto cautive más nuestra atención o cuando completemos nuestro objetivo.
Se expone una selección de piezas y objetos con un carácter lúdico, pero no por ello exento de representatividad de la vida del parchís; comparten espacio variantes del parchís que no se reconocerían entre sí por estar elaborados en épocas diferentes para sociedades diferentes. No tienen en común ni fichas, ni dados, ni cubiletes, ni reglas, ni nada, pero son esencialmente, iguales.
La muestra contiene piezas del origen indio del juego, el poder del Imperio Británico, la nueva sociedad norteamericana surgida tras su guerra civil, la revolución industrial, el nacionalismo europeo, su versión más española, su mestizaje publicitario, su uso como propaganda política, la emigración de los 40, su uso literario,... en fin, las imágenes de una vida llena de emociones y sinsabores... la dura lucha darwiniana por sobrevivir en los escaparates de las jugueterías.
En fin un conjunto de imágenes del parchís,...que ha sobrevivido más de mil años y... que habla el idioma de todas las sociedades y que es mas variable que un camaleón y más viajero que
Gengis Khan y
Cristóbal Colón juntos....
La ubicación de la muestra en el Coleccionista evoca la España del período entreguerras, la España anterior a la guerra civil...donde un bistro café bar tenia un lugar propio en esa sociedad. Cuando el parchís era un cliente fijo de los cafés literarios y tertulianos donde se vivían las nuevas corrientes del pensamiento y lo lúdico no necesitaba pilas.
Gracias a todos, por compartir nuestro coleccionismo.
Carlos CuchíCOLECCIONES, pagina de entradaColecciones y coleccionismo en El Coleccionista de Zaragoza